Crónicas de una mujer desempleada 7
“Ni ahí con ser multimujer”
Me niego rotundamente ha asumir más tareas de las que quiero. Ya fue suficiente: no basta con que ganemos menos que los hombres por hacer la misma pega, no basta con que tengamos los más caros planes de salud, no basta con tener que ser madres y creernos el cuento del apego, ser novias, esposas y buenas amantes, no basta con que nos exijan un peso ideal, medidas y estaturas. Ahora socialmente debemos ser multimujeres, buenas en todo y más encima andar regias y felices por la vida, al estilo de la publicidad de los años cincuentas.
La primera vez que escuché la publicidad que promovía el concepto multimujer, me reí bastante, incluso me arriesgué a comprar un producto por una oferta irresistible y estoy bastante conforme con mi compra, entonces, hasta ahí todo bien. Bueno, todo bien hasta que empecé a escuchar en reiteradas opiniones de mujeres bastante tops esto de ser multimujer, más aún, el termino está bien arraigado en los discurso de muchas feminas. Como que todas y me incluyo, nos creemos el cuento de tener que ser buenas en todo.
Aún no soy madre, pero hoy, lejos del hogar pienso en todo el esfuerzo que mi madre hizo para que yo sea quien soy. Analizo todos los conflictos que tuvimos y creo que es bien difícil ser madre más aún cuando como hijas estamos constantemente exigiendo tener buenas madres, en una etapa de nuestras vidas en que creemos tener la razón en todo.
Como amiga, novia y amante de mi pololo a veces me siento sobrepasada. Esa manía que tienen los hombres de esperar que seamos perfectas con ellos, no digo que todos sean así, pero algunos más que pololas, definitivamente siguen necesitando madres, que sean comprensivas en todo y por sobre todo bien complacientes.
Y entre nosotras mismas somos bien fijonas, cuando la amiga que está en pareja deja de ser lo sexy que fue de soltera, lo delgada y preocupada por la apariencia, ahí mismo que empezamos con las criticas: estás más gordita, no te has maquillado, esa ropa es de temporada pasada, ya no sales con nosotras, cómo que estas cocinando mucho, te están regaloneando demasiado… un sin fin de comentarios con los que suponemos que estamos motivando a nuestras congéneres a estar siempre regias, bellas y esbeltas.
Definitivamente creo que estamos cada día más sobre-exigidas y lo más terribles, es que nos hemos vuelto mujeres autoexigidas. Para que estar con cosas, como mujeres, vamos siempre a la pelea, y esa pelea incansable con nosotras mismas agota. Nos hemos metido en la cabeza que tenemos que ser buenas en todo y más encima, ahora la publicidad está recalcando que como mujeres, debemos ser multiples, más allá del poder mascar chicle y caminar a la vez.
¿Por qué será que nosotras resistimos la presión del tener que ser buenas en todo y multifuncionales? Y pareciera que nos gusta serlo, llegar al final del día y decir que hicimos todo. Que nos levantamos más temprano que el resto, que nos alcanzó el tiempo para hacer ejercicio, exofoliarnos en la ducha, salir con el pelo seco de casa y bien producidas. Sin embargo por más arregladas que estén las mujeres y lo he noto sobre todo al pasear hoy por las calles de Temuco, lejos de divisar mujeres felices consigo mismas, sólo diviso mujeres sobrecargadas que olvidaron sonreír.
Marjorie Acuña
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Hola, me gustó mucho la página, saludos!
me siento totalmente identificada con los artículos de esta página, sobre todo ahora que estoy con pocas horas de trabajo, ganando poco en comparacion a mis 40 horas o más de trabajo en la semana. En estos momentos, me gusta trabajar poco porque tengo mucho más tiempo para mí y hacer lo que me gusta y no me estreso. Saludos desde Temuco.